lunes, 1 de mayo de 2017

Los vagabundos de la cosecha

"Nunca logran ser admitidos en la comunidad ni en la vida de la comunidad. Son auténticos vagabundos a los que se les niega el derecho a integrarse en  las poblaciones que necesitan sus servicios."

Este mes, bueno, en realidad este bimestre, hemos tenido un cambio de libro que nos ha llevado de las más de 500 páginas de Germinal a las escasas 120 páginas de Los vagabundos de la cosecha, de John Steinbeck.

Y claro, mi fangirl interior estaba contenta de antemano, porque lo poco que he leído de este señor me ha entusiasmado (Al este del Edén, De ratones y hombres, Cannery Row). No puedo opinar del señor Zola, pero creo que hemos ganado con el cambio.

En poco más de 100 páginas Steinbeck intenta (y consigue, apoyado en las páginas finales por una serie de fotografías de Dorothea Lange) que veamos a través de sus ojos la realidad de los campesinos estadounidenses que, debido a una época de gran sequía, se vieron obligados a abandonar sus granjas y lanzarse a la carretera para ofrecerse como temporeros. Estos artículos son la base de lo que más adelante sería una de sus novelas más conocidas, Las uvas de la ira.

Nadie describe como Steinbeck, eso es así. Sientes el camino polvoriento a tu alrededor, ves las caras quemadas por el sol y agotadas por la mezcla de trabajo, hambre y desesperación. 

"Son hombres que trabajaban duro en sus granjas y estaban orgullosos de ser dueños de la tierra y de vivir en ella. Son americanos hábiles e ingeniosos que han vivido el infierno de la sequía y que han visto cómo sus tierras se marchitaban y morían, cómo el viento se las llevaba, y éste, para un hombre que ha sido el dueño de sus tierras, es un dolor extraño y terrible [...] En el rostro del marido y en el de su mujer empieza a percibirse una expresión que se aprecia en todos los rostros. No se trata de preocupación: es el terror absoluto al hambre que acecha en los márgenes del poblado y que intenta colarse dentro."

Steinbeck muestra su preocupación por estos nuevos temporeros, expropietarios y sobre todo, ciudadanos blancos y estadounidenses, y cómo este sistema de explotación a los temporeros no es sostenible ni compatible con la democracia...no deja de tener sentido y ser a la vez preocupante que la preocupación nazca cuando los explotados se empiezan a parecer a nosotros. Estamos a primeros de los años treinta, faltan veinticinco años para que se empiece a hablar en Estados Unidos de derechos civiles.

"Los próximos jornaleros serán blancos y americanos. No podemos cerrar los ojos: debemos cambiar nuestra actitud hacia los temporeros y el trato que les dispensamos [...] Son buenos americanos, hábiles, inteligentes y, cuando se les concede una oportunidad, socialmente responsables."

No tengo mucho más que aportar, me ha gustado mucho, Steinbeck escribe de manera que hace fácil leerle y en este caso, me ha dejado con ganas de más. He apuntado Las uvas de la ira, claro, para mi interminable lista de lecturas pendientes.

Como siempre, mis compañeros del club han escrito sus propias, y seguramente, más acertadas opiniones. Podéis leerlas en los blogs de CarmenNDPau y en el blog del club, que lo tiene Newland en préstamo.

En dos meses, volvemos con Shakespeare. Este año triunfamos.

martes, 11 de abril de 2017

Libros de marzo


​Este mes, sin haber leído más, sí he terminado más libros porque llevaba un montón al retortero y he pasado medio mes leyendo varios libros a la vez y a poquitos.​

Como siempre, dos libros mensuales de Dame Agatha: El espejo se rajó de parte a parte, que me ha encantado y que recomiendo mucho, y Los relojes, que se me ha hecho pesadísimo y un poco aburrido, así que no lo recomiendo.

Recursos inhumanos,  Pierre Lemaitre

Aunque es un libro editado en 2017 el original es de 2010 y claro, la editorial ha aprovechado el tirón del señor Lemaitre para colocárnoslo. A mí no me ha entusiasmado.
Tiene un punto de partida interesante y que sí crea agobio a nivel personal (un señor de mediana edad en paro de larga duración y lo que está dispuesto a hacer para salir adelante) pero en mi opinión no es capaz de llegar a un desarrollo a la altura de otras novelas del autor. Por supuesto, hay giros inesperados y situaciones inesperadas. 
Pero donde normalmente soy público entregado no ha conseguido convencerme. A ver, no es una mala novela, pero definitivamente no está a la altura de lo que podemos esperar de Pierre Lemaitre.

El silencio de la ciudad blanca,  Eva García Sáenz de Urturi

Este libro ha sido justo lo que esperaba de él. Algo ligero, entretenido y que atrapa. Una serie de asesinatos que parecen rituales aterrorizan a la ciudad de Vitoria. Un policía (con trauma personal, como todo buen policía de novela) se dedica a investigarlo y pasa muchas vicisitudes.
A favor tiene que es una historia que de verdad te engancha. En contra el exceso de traumas personas y que casi nadie es capaz de hacer que los diálogos parezcan naturales.

The princess diarist, Carrie Fisher

Fue un regalo de cumpleaños tan acertado que justo me lo estaba leyendo en el kindle cuando me lo regaló Desgraciaito en papel. Y me lo quedé porque las fotos en el libro se ven mucho mejor.
Del libro esperaba más, me encantó Wishful drinking y esperaba encontrarme ese tipo de humor. Lo hay. Pero menos. 
Lo que también hay es poesías y extractos de diario de Carrie Fisher a los 19-20 años, que me han interesado bastante poco. 
Comercialmente habían explotado la parte de la relación entre Carrie y Harrison Ford como reclamo para vender el libro, y mi parte farandulesca os dice que no esperéis encontrar mucho de eso, porque todo son generalidades.

Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda

Este año, por primera y puede que única vez en mi vida, me he apuntado a un reto lector, y uno de los libros propuestos era "Un libro de poesía". Ya conocía el Poema XX de cuando era adolescente, y como primer acercamiento a la poesía me parecía un libro asequible. Lo es.
Es un lenguaje sencillo y con pocos intensismos, que es justo la pega que le pongo a la poesía. Por ahí bien. Y el Poema XX sigue siendo espectacular de bonito.

Recetas para amar y matar, Sally Andrew

Este libro lleva en mi lista de libros para leer desde que se publicó en español. Por fin lo he leído y me ha gustado bastante.
Me sobra tanto afrikaans, sobre todo porque el glosario está al final del libro y no era cómodo para ir a consultarlo. Al final conoces un puñado de palabras porque salen muchas veces.
Por otra parte, me ha gustado mucho la protagonista. Ahora parece que está de moda en la ficción que todos los personajes sean muy reales, para bien y para mal, sobre todo para mal. Y mira, me ha gustado leer un libro con una protagonista que es, esencialmente, una persona buena. Y además, disfrutona. Creo que es el primero de una serie, leeré el resto.

El hotel New Hampshire, John Irving

Para mí es el Irving más perturbador. Se mete en algunos terrenos sumamente escabrosos y que, además, son completamente prescincibles para la trama. No sé si su propósito es escandalizar o qué, pero no lo consigue y da mucha grima. 
Por lo demás, estupendo, como siempre: osos, motos, sexo fuera de la convencional y amores extravagantes. Abandonos, ausencias y lucha libre. Y Viena, claro.
A mí me flipa así que no soy objetiva con él.

El arte de la guerra, Sun Tzu

Madremía, el capitán obvio. Todo son recomendaciones como muy de madre: si el terreno te es favorable, ataca. Si no, retrocede. Le falta decirle que te tomes el yogur y el plátano. 
Otra de las lecturas del reto lector, categoría Asia (porque me negaba a Murakamis y similares). En cualquier caso es entretenido dentro de lo perogrullo que es todo.

viernes, 31 de marzo de 2017

Varios de febrero

Temporada 12 de Las Kardashian o cómo hacer de la nada y de los conflictos inventados una manera de vivir y de ganarse ampliamente la vida. A mí me entretienen y es algo para ver mientras haces otras cosas porque requieren un 10%, siendo generosos, de su atención.

Temporada 1 de Crazy exgirlfriend o todo lo que NO debes hacer, no ya para ligarte a un chico, sino en la vida. Rebecca es una abogada de éxito que lo deja todo para irse a la otra punta del país para acosar intentar ligarse al chico del que se enamoró veinte años antes en un campamento de verano. Los personajes son fantásticos, las situaciones tronchantes de puro vergonzosas y además cantan. Yo le pido pocas cosas más a una serie. Y ay, Santino Fontana y ESA VOZ.

Temporada 3 de How to get away with murder o hola, me llamo Shonda y os llevo vacilando tres años y voy a seguir alguno más. El final de temporada es tan random que me di cuenta de que era final de temporada varios días después. Hay actores fantásticos (como Viola Davis) pero algunos tan penosos que dan hasta lastimita de la vida. En cualquier caso, una serie muy loca para no pensar, porque si piensas ves que nada tiene el menor sentido de la lógica.

He ido al Auditorio Nacional a ver un concierto de Vivaldi y fenomenal, es mi segundo autor favorito. Porque Tchaikovsky tiene fanfarrias y campanas y cañones y eso es insuperable. 
Esto no lo sé analizar porque me falta cultura musical, pero sí sé que me gustó mucho.

También he visto un ballet, La bella durmiente, en una retransmisión en cine desde Londres. La primera parte se me hizo pesada pero los dos últimos actos me encantaron. Me gusta mucho ver ballet clásico, hacen que parezca fácil ir contra las leyes de la física. Y además es todo bonito, el vestuario muy cuidado...me encantó.

También retransmitido en cine he visto War Horse que es un rollo mortal, pero espectacular de aburrida. Las marionetas con las que hacen los caballos están muy bien hechas pero el resto en el sopor. Me dormí voluntariamente unos 40-50 minutos de la segunda parte. Y no me importaba nada. 

jueves, 30 de marzo de 2017

Las pelis de febrero

Este mes, para compensar los excesos de enero (mentira, es porque ha venido así) he visto menos pelis y casi todas concentradas en el mismo fin de semana

Múltiple: no esperaba nada, es más, esperaba dormirme. Me gustó bastante. Aunque en el cartel hablan de 23 personalidades diferentes y salen sólo unas 4-5...normal, porque si no no habría trama y sólo personalidades. 
Me tuvo en tensión todo el rato y aunque está ya anunciada, no le veo mucho sentido a una segunda parte.

Ahora me ves 2: la primera parte me gustó pero esta se me hizo bastante eterna. Más trucos de magia y más nada es lo que parece pero al final te quedas igual porque es una peli bastante anodina. El aspecto positivo es que sale Mark Ruffalo.

Moonlight: para mí no es la mejor peli de este año ni de lejos. Ojo, que tampoco me lo parece La La Land aunque sea una peli que a mí me haya encantado. 
Vi el tráiler cuando Animales nocturnos y ya sabía que no era una peli que me fuese a gustar, pero soy muy cotilla en el sentido de los premios y suelo ver la ganadora del Oscar a ver qué tal.
Está rodada con mucho gusto, eso es verdad, pero la historia no me podría interesar menos.

La llegada: tampoco tenía expectativas porque al señor que vive conmigo le espantó. Pero como no nos suelen entusiasmar las mismas pelis pues también la vi y me gustó, pero sin entusiasmos. Amy Adams es una actriz fantástica y debería estar nominada siempre. Y ganar alguna vez.

Comanchería: qué fabulosa. Esta sí es para mí la mejor peli del año y resulta que ha pasado por la cartelera casi sin pena ni gloria. Jeff Bridges lo hace todo bien siempre así que no es nada nuevo que aquí esté soberbio, pero Chris Pine y su pelazo son el sorpresón de una peli en la que podríamos cambiar los coches por caballos y sería una peli de vaqueros de las de toda la vida. Me entusiasmó y la recomiendo mucho.

jueves, 9 de marzo de 2017

Los libros de febrero

Este mes de febrero parece que voy consiguiendo retomar mi ritmo de lectura de 2016, pero no del todo. Y mal, porque lo que más me apetece hacer últimamente es leer ​y seguramente esté leyendo la mitad de lo que leí el año pasado. Pero la vida está viniendo así y me toca aguantarme. A cambio me trae otras ventajas.

Un gato en el palomar: otro libro del Proyecto Agatha. Se le ven un poco las costuras, básicamente porque me acordaba de una de las subtramas perfectamente. No es de mis favoritos de Agatha. Más, aquí. En este caso nos trasladamos al típico internado inglés, muy del estilo de los libros de Enid Blyton, pero en este caso no tienen fiestas de medianoche con bollos y root beer, sino unos cuantos asesinatos.

Entre el mundo y yo: este año no me estoy apuntando a hacer cosas pero sí a dejarme recomendar y hacer bastante caso de las recomendaciones. En esta ocasión, la recomendación vino de Valen y según me lo dijo subí este libro al primero de las lecturas.
Como aspecto positivo, este libro te pone en el otro lado. La experiencia vital de un hombre negro, su relación con el mundo que le rodea, que es bastante hostil, y el legado filosófico que quiere dejarle a su hijo adolescente.
Como aspecto negativo, se me ha hecho bastante repetitivo. Que supongo que los temas que preocupan al autor son siempre los mismos, pero como libro, me ha aburrido a ratos. En cualquier caso, aunque no me haya entusiasmado creo que merece la pena leerlo.

El misterio de Pale Horse: más Agatha.La verdad es que no me ha entusiasmado. En esta ocasión Doña Agatha intenta meter un componente sobrenatural en los asesinatos y le ha salido el tiro por la culata porque está muy mal resuelto. Hay montones de muertos y ninguno te importa nada, que es algo fatal, en una novela de asesinatos necesitas tener alguna conexión que haga que te interese saber quién es el malo.

El bazar de los malos sueños: Stephen King saca libro y mi vida lectora se paraliza hasta que lo leo. En este caso son veinte relatos que, aunque no es mi género favorito, si es del tito Stephen todo me parece bien. Recupera Ur, un relato que se escribió para kindle. Y el primer relato, con un coche comegente es espectacular. Me ha gustado mucho, pero es que yo tengo un sesgo importante con este señor, que es que de primeras todo me parece bien.

La muerte de Iván Ilich: leído en el club de tortura lectura. La  traducción es regulera, pero el libro está bastante bien y se lee en una tarde. La parte chunga es que te presenta a un personaje que al final de su vida piensa que todo lo ha hecho mal.

Patria: me ha encantado. No tengo claro que sea por cómo está escrito o si me pesa más lo interesante del tema. Dos familias en el País Vasco de los 90, dos amigas íntimas que dejan de serlo radicalmente, y un retrato bastante parecido a como yo imagino que debía de ser la vida en los pueblos vascos en aquella época. Casi al final uno de los personajes se  pregunta, y todo esto, ¿para qué?
Es un libro que me ha puesto a prueba en cuanto a mi capacidad de empatía y mis límites de lo que me parece bien o mal. Yo lo recomiendo mucho, aunque sea una lectura en ciertos aspectos desagradable.

Todo sobre Stephen King: un libro para fans escrito por un fan. Para mí tiene demasiados datos y poco análisis de la obra, las referencias cruzadas entre las novelas se nombran pero no se profundiza.
Se me queda corto en el plano subjetivo, porque objetivamente está muy documentado y es bastante completo, nombra hasta cómics. Al final lo que más me ha gustado es el viaje del autor para conocer a Stephen King. No lo desrecomiendo pero tampoco soy entusiasta.

miércoles, 1 de marzo de 2017

La muerte de Iván Ilich

Y seguimos otro año languideciendo con el club de las lecturas clásicas, salvo pequeñas rebeliones de los que, como yo, somos un poco menos clásicos.

Este año arrancamos con un ruso, que yo diría que ha pasado por alguna traducción previa antes de llegar a la traducción en español, pero es apreciación personal, en la que coincido con alguno de mis compañeros sufrientes lectores.

En este libro sufres poco, además ya sabes de antemano que el protagonista se muere, que es algo fenomenal, aunque te cargas el factor sorpresa ya sabes a qué atenerte, en este caso a un protagonista muerto.

El señor en cuestión es bastante pesado, sólo quiere prosperar en la vida y prospera pero lo hace todo mal: se casa con la primera que pasa y que más o menos le encaja en lo que para él tiene que ser una esposa en condiciones (o comme il faut, en el original) INCISO: al leerlo me pareció que lo de comme il faut lo decían chiquiticientas veces...en realidad son tres, pero se me han hecho pesadas.
Trabaja y trabaja y prospera en su trabajo, pero claro, no es feliz. Porque todo le va mal, su mujer, sus hijos, los que le rodean...es un señor que es menos feliz a medida que va teniendo más éxito en su trabajo.

Total, que se pone malo y es aún más desgraciado porque los demás no le tienen tanta pena como a él le gustaría, que es una cosa muy de persona empática y considerada con su familia (no entiendo cómo no le idolatran) y cuando ve la muerte de cerca piensa qué ha podido fallar, si él ha hecho todo como se esperaba de él y sin embargo no ha sido feliz. Sólo se recuerda feliz de pequeño, cuando hacía menos lo que se esperaba de él y más lo que le pedía su corazoncito. 

Y además, cuando se muere los demás están poco tristes y muy preocupados por cómo va a correr el escalafón, que es de las cosas más penosas que te pueden pasar. Que nadie esté triste.

Ah, sí, el libro me ha gustado, se lee en una tarde y está bastante bien. Me gusta este plan de libros poco ladrillos. A este paso acabaremos siendo un club light.

Ahora vendrá alguno de mis compañeros y hará un análisis mucho más sesudo y probablemente, más acertado. Podéis leer sus opiniones en los blogs de CarmenNDPau y en el blog del club, que lo tiene Newland en préstamo.

lunes, 27 de febrero de 2017

Otras cosas de enero

En enero he hecho otras cosas también

EN LA TELE

He visto las dos últimas temporadas de Friends y muy bien, aunque cuando las ves seguidas te das cuenta del bajón de calidad en la novena y de lo bonitos que son los últimos episodios en la décima. Muy bien. Dentro de unos años, otra vez.

Otra vez a raíz de un tuit he llegado a algo que no hubiese visto de otra manera y devoré Muerte en León, un documental sobre el asesinato de Isabel Carrasco. Muy bien contado, con imágenes reales del juicio (horroroso el abogado que conjuga el verbo inducir) y entrevistas a muchas personas cercanas a todas las implicadas en el caso. No cierra del todo el tema pero me parece algo a favor del documental. Obviamente es imposible no sacar tus propias conclusiones.

También he visto, a capítulo semanal, la última temporada de Sherlock. Si es la última me ha gustado el cierre. Si no, creo que también. No es comparable a las dos primeras temporadas, que se ceñían más a los casos clásicos y que, creo que precisamente por eso, me gustaban más. Pero me ha entretenido y es lo que le pido. Desde hace un tiempo no le pido al ocio que me cambie la vida ni me lleve a grandes profundidades.

También he visto la segunda temporada de Isabel. Tengo poco que decir, me gustó más la primera y no entiendo que los episodios de las series españolas tengan que durar una hora y cuarto.

Y por último, The good place, que me lo he pasado fenomenal en sus trece capítulos y que no puedo ser más fan de las temporadas de pocos capítulos. Eleanor llega al Cielo (The good place) y rápidamente se da cuenta de que ha habido un error. Y a partir de ahí, pasan cosas. Me ha gustado el giro del final de la temporada y espero con impaciencia la segunda.

EN TEATRO

25 años de Yllana: nunca había visto nada suyo y como primera aproximación está muy bien. Algunos ratos se me hicieron pesados pero en otros reía histéricamente así que el balance es bueno.
Hay que ser muy divertido para simular ser un pájaro y que tenga tanta gracia.

El alcalde de Zalamea: otra que ya no está en cartel. Pero es fantástica: verso, Calderón de la Barca, drama, la inmensa presencia de Carmelo Gómez, esa voz, ese todo...
Me encantó, lo pasé muy bien y cómo me gusta reconciliarme con Helena Pimenta cuando hace montajes que tienden más al clasicismo.

Las brujas de Salem: esta sí la podéis ver hasta el 5 marzo en el Teatro Valle-Inclán. Que allá vosotros pero yo intentaría ir. Vale que iba condicionada para bien, es una de mis obras de teatro favorita, la había visto en teatro universitario hace veinte años y me flipó. 
La historia ya es sabida: una caza de brujas, sospechosamente parecida a la de MacArthur en Hollywood, en la que todos son sospechosos y en la que no se necesitan más pruebas que el que alguien te señale con el dedo. Simplemente con eso ya eres culpable.
Me gustó mucho, eso sí, son casi tres horas sin descansos. Y hay unas introducciones por parte de los actores explicando obviedades que para mi gusto sobran y te despistan de la historia. Sobre todo una en la que Arthur Miller dice que le hubiera gustado escribir sobre el mismo tema pero algo más cómico...a ver, Arthur Miller, que eras lo más soso de la vida, hijo...

Y colorín colorado, en marzo volvemos a contar la vida culturetilla.

sábado, 18 de febrero de 2017

Las pelis de Enero

Como siempre, en enero y febrero la cartelera está llena de estrenos supuestamente chulos ya que estamos en temporada de premios.

En casa sólo he visto tres pelis

- Into the woods: revisionado porque me encantan las canciones aunque la historia flojea mucho a partir de la mitad.

- La bruja: hacía mucho tiempo que no me aburría tanto y que no me interesaba tan poco una película.

- Triple nueve: tan poco memorable que no ha pasado ni un mes y no me acuerdo de la mitad de las cosas.

En el cine lo he dado todo

- Vaiana: sesión matinal de domingo. Poca gente y más barato. Muy fan de todo. De la sesión, la peli, las canciones, el dibujo y de una protagonista que no se echa novio. Muy bien.

- ¡Canta!: en realidad iba a ir a ver Passengers con un señor, pero esta era a la misma hora y me apetecía más así que cada uno se metió en una sala. Creo que acerté, porque me lo pasé fenomenal canturreando. La cerdita Rosie es adorable. Aquí me puede el modo fan porque objetivamente la peli no es para tanto pero se deja ver alegremente.

- La La Land: el día que fui a verla estaba muy triste. Y salí muy contenta. Sólo por eso ya va a ser una peli especial para mí.
Y además es que me parece una muy buena peli, aunque reconozco que echo de menos alguna canción memorable.
Emma Stone y Ryan Gosling están bien casi siempre, y brillan cuando actúan juntos. La luz, la ambientación, los sitios más bonitos de Los Angeles...es una peli que está viva. Y creo que por eso me ha gustado tanto, porque compro la historia y los compro a ellos. Y por mi fascinación por los musicales, claro.

- Frantz: fui a verla simplemente porque vi este tuit, no sabía ni de qué iba, completamente a lo loco.
La vi en versión original y qué maravilla. Qué fotografía, qué bonito escucharla en francés y alemán, que no tengo ni idea de ninguno de los dos, pero son muy importantes los idiomas en esta película. Y qué historia más bonita y más bien contada. Un soldado francés visita a la familia de un soldado alemán que murió en la I Guerra Mundial y a partir de ahí pasan cosas. Tampoco muchas, pero importantes. Preciosa. Me gustó muchísimo.

- Figuras ocultas: matinal de domingo en VO. Genial iniciativa en algunos Cinesa de proyectar determinadas sesiones en versión original. 
Me interesó la parte del espacio y me gustó la historia de ellas. Los hombres blancos muy chungos en general en aquella época, machistas y racistas, pero vamos, menuda sorpresa, USA en los 60 a ver qué queremos. 
Es estupendo que se reconozca la importancia de estas mujeres en la historia de la carrera espacial y además está bien contado.

- Animales nocturnos: ¡qué mal rollo de película! Me parece una gran peli pero vamos, sabiendo lo que sé me la hubiera ahorrado y no volvería a verla. Los actores están todos fenomenal. El vestuario y el maquillaje son de angustia. Así es como me pasé las dos horas, angustiada. Tom Ford, con ese maquillaje tan horroroso no vas a vender bien tu línea...que además es carisíma.

- Vivir de noche: a ver, Ben Affleck, yo te quiero. Pero no vale todo en nombre de ese amor. La peli es un poco aburrida y lo que no puede ser es que una peli con mafiosos, ley seca y tiros sea un poco aburrida, cuando puede ser un no parar. Y se te notan los implantes de pelo y me pone nerviosa y me descentra de la historia. Además tuvimos la suerte de tener detrás a una pareja que no calló y qué pena no ser rica y tener mi propio cine.

Y ya.

martes, 31 de enero de 2017

Los libros de enero

Una vez asumido que no tengo ni tiempo ni ganas ni criterio ni inspiración ni nada de nada como para hacer una reseña de cada libro leído o de cada cosa vista, me voy a quedar en resúmenes mensuales como parte de este TOC que tengo desde 2011 de guardar un registro de todo mi ocio. Que sirve básicamente para saber en qué me gasto el dinero y para no tener la sensación de que me pasan los días sin hacer cosas que me gusten, porque además, no es verdad.

Total, libros de enero

Madres arrepentidas, Orna Donath

Me ha fascinado. Y ha conseguido lo que yo pienso que es su propósito, abrirme un poco las miras.
Orna Donath nos presenta una serie de entrevistas con mujeres que son madres, que son lo que los demás (los opinantes y los juzgantes) llamarían "buenas madres", pero que piensan que ser madre ha sido el mayor error de sus vidas. No es falta de amor a sus hijos, el libro habla siempre de niños bien atendidos, bien cuidados y con unas madres que les quieren...es simplemente que algunas no estaban convencidas de querer hijos, otras lo hicieron por inercia y algunas más porque sí querían, pero todas ellas coinciden en reconocer que sabiendo lo que saben no lo habrían hecho.
Simplemente no, porque no se me ocurren pensamientos o sentimientos que sean más complejos que este. Y además les provoca vergüenza y remordimiento.
Son mujeres de edades diferentes, con hijos de edades diferentes y que seguramente sólo tengan esto en común. Es un libro que entristece y que me ha resultado duro, pero que también me parece muy recomendable.

"El hecho de que quedarse sin ser madre de nadie siga estando sujeto a estereotipos, sanciones y castigos, pone de manifiesto que en realidad no elegimos con libertad. (...) Hay que allanar esos caminos. Es nuestro deber. Somos las mujeres quienes necesitamos tener el mundo en nuestras manos en lugar de vernos arrolladas por su peso."

Todas las mujeres alteradas, Maitena

Un recopilatorio de páginas dominicales que compré hace unos quince años...está claro que uno de los dos ha envejecido fatal. Porque chistes que me hacían gracia a principios de los 2000 ahora me han parecido rancios, llenos de estereotipos y sin chispa alguna.  
Y no merece más comentario.

El tren de las 4.50/Inocencia trágica, Agatha Christie

Continuamos con el Proyecto Agatha, leyendo una novela cada dos semanas. Un proyecto que llevamos ya al 60% y con el que me lo sigo pasando bien. 
Podéis ver las mini-reseñas (aquí y aquí) en el blog. 

Cuentos de humor y de horror, Saki

Llegué a Saki por recomendaciones de amigas y no sé a qué carta quedarme con él. Los relatos que me han gustado me han parecido sensacionales, pero más o menos la mitad me han dejado fría Una pena que me haya resultado tan desigual, porque los que me han gustado tienen todo, humor negro, costumbrismo, crítica despiada...

"Vanessa Pennington tenía un marido pobre con muy pocos atenuantes, y un admirador pasablemente rico, pero con sentido del honor."

"No me diga usted que un hombre al que no le gustan las ostras, los espárragos y los buenos vinos tiene alma o tan siquiera estómago. Sencillamente tiene el instinto de desdicha altamente desarrollado."

La vida según Garp, John Irving

Otro proyecto, compartido esta vez con Newland, otro fan fatal del señor Irving. Estamos leyendo en orden cronológico todas sus novelas y está siendo una gran experiencia.
Siempre que hablo de John Irving digo las mismas cosas: tiene un universo propio tan especial y tan rarito que sencillamente, entras o no entras en él. Y yo entro. Del todo. En ese mundo lleno de osos, circos, luchadores, padres ausentes, amores que se salen de lo habitual, transexuales, familias, bebés, vida, muertes violentas...John Irving coge todo eso y lo mete en un mundo en el que todo encaja.
Además, pienso que este libro es determinante para saber si te gusta o no John Irving. Todo su universo está aquí. Lo que escribió antes y lo que escribirá después. Y con los mismos mimbres cada vez hace un cesto diferente y no me puede gustar más.

"Una novela sólo es un almacén de todas las cosas importantes que un novelista no es capaz de emplear en su vida."